8/5/13

Aquelarre

Un demonio de apareció ante mi,
no es terrible, pero le temo.
Es un demonio de mirada humana,
que habla mi lengua y respira mi aire;
ríe sin parar y nada parece derribarlo.
Se ha colado por mis poros
sin pedir permiso, y ha roto los circuitos
que mantenían este templo.
Ha hecho su voluntad en mí,
y me ha cautivado y enloquecido;
creó su hogar dentro mio y se resiste a dejarlo.

Un demonio se presentó ante mi,
con gesto gentil y dulces palabras;
tramposo y diabólico, un demonio
tentador y vicioso, testarudo.
No sé cuando, ni cómo llegó,
pero por más que lo intente,
no logro expulsarlo de este corazón,
que se ha convertido, contra mi voluntad
en sus aposentos.

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