12/2/08

Siempre cambio el rol, nunca soy yo.

Una vez más saboreo aquel dulce nectar
que me transporta al oceano que él esconde en su ser
una vez más le pido a la luna
que me haga volar, y volver a su lado.
De nuevo siento como me hundo
en aquella interminable pesadilla
de nuevo veo como todos se van
y yo no puedo moverme de acá.
Cómo he de decirle de nuevo a la luna
que sueño con volver a sus brazos...
Oh mi querida Doncella...
cómo extraño el calor de él!

No hay comentarios: